El impuesto de circulación

impuesto de circulación

El impuesto de circulación, más conocido como el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica, es un impuesto dependiente de los municipios y que recae sobre los vehículos con capacidad para circular.

La capacidad legislativa para regular la normativa de aplicación de este tributo la tiene cada ayuntamiento del correspondiente municipio. Es por ello, que tienen la libertad para establecer en su ordenanza municipal la cuantía a pagar del impuesto en función de las características del vehículo. Además, puede encargarse directamente de recaudar el impuesto.

Es por ello, que la recaudación se realiza respecto de aquellas personas que residan en el municipio y además aparezcan en el permiso de circulación del vehículo.

Excepciones del impuesto de circulación

En este impuesto hay una serie de excepciones que conviene saber y que no están incluídos como pueden ser los vehículos de colección o de época, algunos remolques y semiremolques o vehículos en situación de baja.

Por otro lado, existen una serie de supuestos que la normativa considera exentos de tributación y, por tanto, no deberán hacer frente al pago del impuesto de circulación:

Vehículos dedicados al transporte público urbano.

Tractores.

Vehículos de representaciones diplomáticas.

Ambulancias y demás vehículos destinados a asistencia sanitaria.

Si deseas ampliar la notícia haz click aquí.